viernes, 10 de septiembre de 2010

Verdaderos hombres.

Los verdaderos hombres no se quejan como maricas, buscan soluciones! (THMM)

En serio que no soporto a los hombres que a todo le encuentran algo malo, que no demuestren caracter en los momentos difíciles y que no tengan la capacidad de buscar soluciones a cualquier problema que se les atraviese en el camino.

No soporto a los hombres que sean cobardes ante las complicaciones de la vida y huyan de sus responsabilidades, que no tengan aspiraciones y den la vuelta a la primera provocación de peligro.

Hombres que no se conocen a sí mismos y se quejen de todo, que no tengan autoestima, ni cultura general, cierto criterio o que sepan razonar en algo las cosas.

Ante lo corta que es la vida es impensable creer que desperdicien tanto tiempo en este mundo sin aspirar a algo más que a vivir, nada más porque el aire es gratis es como están en este mundo, que anden como parásitos aprovechandose de los demás y creando más problemas incluso hasta en lugares en los que nunca ha habido problemas.

Los hombres debemos ser audaces, realistas, optimistas, cultos, llenos de personalidad y de hábitos sanos que nos hagan reflejar una imagen única en este planeta, que causemos admiración tanto en mujeres como en otros hombres, que no demos lástima y que pósen en nosotros una mirada de adoración.

Hay muchos hombres borregos, que se van entre la bola de los demás borregos sin poder arriegar un poco de más, se gane o se triunfe se tiene que arriesgar, y mientras más se arriesgue más cerca estará el triunfo sin duda alguna.

Los verdaderos hombres tomamos desiciones de peso, dificiles de poner en práctica, tomamos cada desición como caballo indomable y en unos cuantos minutos tenemos todo bajo control, nos gusta lo arriesgado, lo que nos dirige al poder y que sabemos que todo lo bueno cuesta y estamos ahi una y otra de vez de necios hasta que realmente alcanzamos el éxito en lo que nos propusimos.

Los verdaderos hombres luchamos día a día incluso hasta con nosotros mismos, la flojera, la desidia, el autocomplot, hacemos a un lado los miedos y si en algún momento tenemos miedo no lo reflejamos en nuestra imagen, nos morimos en la raya a cada segundo de nuestra vida.

Los verdaderos hombres cargamos con las manos y sin quemarnos al sol y damos ramos de lunas a las mujeres.

Los verdaderos hombres lo somos hasta el ultimo segundo de nuestras vidas.

Salud a todos!